Muchos conocen a Antonio Ferrer Atilano como el autor del himno oficial de Salinas. También como escritor de cuentos, música y poesía.
Antonio Ferrer Atilano nació el 13 de febrero de 1902 en Salinas, el tercero de cuatro hermanos. Su padre Antonio Ferrer y a quien apodaban ‘Toto’, fue alcalde de ese municipio de 1925 a 1929. Su madre, Rosario Atilano Godreau, era a su vez hija de Vicente Atilano, Juez Municipal de Salinas el año que nació su nieto. Toñito, como lo conocía todo el mundo, cursó sus estudios primarios en su natal Salinas y los secundarios en Ponce y luego en New York, adonde se fue con sus hermanos mayores Alfredo y Vicente. Aun antes de irse a Ponce escribió, a los 14 años la composición, que con el tiempo se convirtió en el himno oficial de Salinas.
En la Ciudad Señorial aprendió a tocar violín, su especialidad. En New York hizo sus estudios en la Escuela de Música de Carnegie Hall, donde aprendió a tocar piano. Allí también casó con Teresa Aponte, con quien tuvo su primogénito llamado Antonio como él. Ambos, madre e hijo, murieron poco después del nacimiento del niño.
Más tarde casó con Carmen Ferrer Dones y de ese enlace nació Fausto, su único hijo superviviente. En esos años, la década de 1930, se dedicó a arreglista en varias orquestas incluyendo la de Rafael Muñoz. Bajo el seudónimo de Ferranto escribió dos novelas y aun se cree que hubo una tercera, todas inéditas. Se conserva el nombre de una de ellas, “Redes de mar y tierra”. También se dedicó a escribir poesía. Sus poemás más conocidos son “Yo soy de allí”, un elogio al pueblito de Salinas donde nació, “El creador y la estrella” y “En la altura el viento arrecia más fuerte”.
Luego de trabajar con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, se trasladó a Miami. Gracias a su dominio del inglés y del español, trabajó con la Oficina de Inteligencia Postal durante la Segunda Guerra Mundial mientras él, su esposa e hijo estaban establecidos en el estado de Florida. Luego de finalizar la guerra regresó a Puerto Rico donde ejerció como maestro de música en Jayuya. Sus últimos años los pasó en el pueblo que lo vio nacer sirviendo de inspiración de la juventud salinense en el desarrollo y preservación de la historia y cultura de su pueblo de Salinas. Allí vivía cuando nacieron sus cinco nietos mayores: Carmen, Lizette, Jacqueline, Fausto Antonio y Janette. Su último nieto Fernando, que nació dos años luego de su muerte, ha seguido sus pasos como artista y músico.
Ferranto, Toñito, Antonio Ferrer vivió intensamente. Murió a los 74 años el 31 de enero de 1976 en Salinas. Como él mismo plasmó en su poema “Bienvenida… hermosa parca”, escrita en 1967, ni lo sorprendió ni le temía:
La muerte me persigue;
La veo por doquier acechadora,
Pero no veo en su faz aterradora
Mirada que dicen tiene…
Hacia atrás la vida no camina,
Hacia delante siempre sigue,
Y al final del camino, impertérrita,
La muerte nos espera compasiva.
¿Para qué temerle pues?
Bienvenida sea, ya que la justicia es ella.
Si la vida es a veces amarga,
Es dulce la muerte… y siempre bella.
Ferranto es uno de los tres primeros inmortales del Caney de la Fama la Cultura y el Deporte Salinense en ser exaltados por cultura. Un honor que los llevarán a un lugar privilegiado dentro de la historia de Salinas y su gente.
Autor:
Fausto Ferrer Ferrer
Jacqueline Ferrer Cruz
Janette Ferrer Cruz

Caney de la Fama Salinas
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